terça-feira, 30 de agosto de 2011

Fiquem aqui connosco

Enquanto se procuram e encontram as provas dos massacres levados a cabo por Kadhafi e os seus apoiantes, as forças rebeldes perseguem e massacram homens negros que encontram, incluindo imigrantes e feridos dentro de ambulâncias e tendas do Crescente Islâmico. Gritam aos jornalistas que os matam porque são mercenários ao serviço de Kadhafi, como se o mundo, perante essa informação que deduzem apenas com base na cor da pele e no facto de não terem mulheres consigo, desculpasse a barbárie com um"Ah! Então está bem".

Nesta reportagem do Channel 4, um grupo de homens negros implora aos jornalistas que fiquem junto deles. Testemunhos do terror agora perpetrado pelo outro lado. O lado que apoiámos.

quarta-feira, 24 de agosto de 2011

you dickheads

Depois de já tudo ser dito e redito sobre os disturbios londrinos faltava alguém explicar aos jovens envolvidos na violência, que provavelmente nunca ouviram falar de Zizek mas já ouviram falar deste rapper, porque é que são uns palermas.


segunda-feira, 25 de julho de 2011

A Europa não é uma conta bancária

Um texto de Gabriel Magalhães, no La Vanguardia.

El vals de Lisboa

En verano, Lisboa se despereza a lo largo del día, sin terminar de levantarse de su lecho de casas claras. Edificios rosa, blancos, amarillos, siempre en tonos pálidos. He venido a la capital portuguesa un viernes para una reunión de trabajo y me cuentan todo tipo de agonías: la situación económica es crítica y, con el reciente anuncio del enorme impuesto sobre la paga de Navidad, las empresas recortan gastos, aplazan proyectos. Este año los Reyes Magos no vendrán a Portugal.

El país está hundido en su crisis, pero en la calle las personas caminan despacio, transformando sus pasos en columpios de felicidad. Dicen que Europa también se hunde, se resquebraja, pero esta Lisboa es europea. En el hotel, me encuentro en el ascensor con un turista británico, reconocible por su good morning, las sandalias usadas con calcetines y el rubor del rostro. Canturrea un grupo de italianos en la sala de los desayunos: los escucho como a pájaros en un bosque.

El sábado nos damos un paseo en familia por la ciudad y las calles son españolas. Muchos turistas ibéricos, hablando con los altavoces del castellano. En la Rua Augusta, la principal arteria de Lisboa, nos encontramos con un mimo cerca del arco imponente que conduce a la majestuosa Praça do Comércio: se trata de un Quijote plateado, con su lanza y un libro en la mano izquierda. Mi hija introduce una moneda en la caja y el mimo se mueve y le guiña un ojo como lo haría Don Juan.

Nos perdemos por las callejuelas de Alfama y nos cruzamos con una bandada de niños semidesnudos, que parecen salidos de una película italiana de los años cuarenta. Hablan un idioma extraño, que podría ser rumano. Hace cincuenta años, había muchos niños así, viviendo en la libertad peligrosa de su pobreza, pero todos eran portugueses.

Mi esposa está encantada: para ella, el laberinto de estas sinuosas callejas conduce siempre al Paraíso.

Estoy en Lisboa, pero sobre todo me encuentro en Europa. Por la noche, vamos a un concierto de música clásica. El teatro de São Carlos, la ópera portuguesa, organiza a lo largo del verano espectáculos al aire libre en la pequeña plaza que se encuentra delante de su edificio. Esta noche habrá música de la familia Strauss. Mi intención es demostrar a mi hija de ocho años que una orquesta puede ser más divertida que los contoneos acrílicos de Hannah Montana.

Asiste una gran muchedumbre. La orquesta, dirigida por el eminente maestro austriaco Peter Guth, flota en la luna llena de los focos. El espectáculo empieza y hay un momento en que se invita a la gente a bailar. Hemos venido con la soprano Luísa Brandão, que se lleva a mi hija hacia el remolino de los valses. Y poco después soy yo quien baila con la pequeña: polkas, valses e incluso una cuadrilla, en la que hay que dar pasos hacia delante y hacia atrás, saludando con reverencias.

Y de repente, mientras vuelo, me doy cuenta de que Europa existe. Europa es el concierto de Año Nuevo en la ópera de Viena. Cuando la reina Isabel de Inglaterra sujeta en el aire una taza de té, eso es Europa. Pero Europa también es la barra de pan que el ciudadano francés lleva bajo el brazo cuando vuelve a casa. Se puede ver el perfil de Europa en un tapiz de Flandes y también en las brumas célticas de un pub irlandés. Europa es señorío y es el pueblo.

Tendremos el mapa exacto de Europa si mezclamos el teorema de Pitágoras con la arquitectura de Gaudí. Cuando Frédéric Chopin y George Sand se amaban desaforadamente, eso era Europa. Si queremos una Constitución europea, nos bastaría con uno de los cuadernos donde Leonardo Da Vinci apuntaba sus ideas y dibujos. Dentro de la cabeza de Beethoven, la última nota de la Novena sinfonía fue europea. Europa es el arte y es la ciencia.

Europa no es una cuenta bancaria. Tampoco puede ser un espejismo de créditos. Hemos entregado el proyecto europeo a Sancho Panza. Ese es el problema. La luz más hermosa de Europa es la que pasa a través de las vidrieras de las catedrales. La misma que ilumina los ventanales del cine de Dreyer. Santa Teresa y Lutero fueron europeos. También lo son la libertad, la igualdad y la fraternidad. Las buhardillas londinenses en las que Karl Marx se transformó en Moisés sin saberlo eran europeas. Europa es el espíritu en debate.

Los que murieron defendiendo las Termópilas eran europeos. Las carabelas portuguesas que soñaban con el mundo entero partieron de puertos europeos. En los sombreros de Winston Churchill se puede ver a Europa. Europeo era Eddie Merckx, escalando el Tourmalet. El decimosexto pase consecutivo del Barça de Guardiola también es europeo. Europa es la guerra deseando la paz.

A mi generación una pandilla de malos políticos le está robando el sueño político de su vida, que es Europa. Me gusta ser portugués, pero moriría por Europa. Y no lo haría para que nadie me pagara  cafés peninsulares. No lo haría a cambio de fondos comunitarios, sino sencillamente por la enorme felicidad de poder bailar con mi hija de ocho años un vals en una plaza de Lisboa, por una noche de verano, al ritmo de una orquesta dirigida por un maestro vienés.


sexta-feira, 22 de julho de 2011

preguiçosos

Não queria falar disto. Esforcei-me por manter a distância - estou um bocadinho farta do reductio ad crise -, mas é preciso ter estômago para depois de uma vida de trabalho árduo e honesto assistir sem pestanejar ao corte de partes substanciais dos nossos rendimentos, quando não dos nossos empregos. Pior ainda são as explicações que se encontram para o nosso estado de crise. Seria consequência das falhas morais dos nativos. Preguiçosos, dizem eles.
Somos os turcos de Sarrazin, os ciganos de Sarkozy, os mexicanos sem ética trabalhadora de Huntington.

terça-feira, 28 de junho de 2011

medíocre

Sonho com línguas que nunca ouvi mas que, estranhamente, percebo perfeitamente enquanto durmo e logo esqueço mal acordo; ou sinfonias extraordinárias que me amparam os sonhos e desaparecem mal se descolam as pestanas. Se eu fosse sonâmbula poderia apontar tudo enquanto durmo, fazer uma cábula na palma da mão. É uma tragédia lembrar-me apenas do que é medíocre. Pior, ainda, é gostar da palavra medíocre.

quarta-feira, 25 de maio de 2011

necrópole

Houve um tempo em que ela ia descalça pela secura da erva e ele se deitava mastigando palhas e contando rostos de velhos no céu. Sorria, imaginando a doçura esquecida pela avó nos bolsos do avental. A avó que era tão pequena, proibida de crescer para não ser maior do que os homens, não sabia bem quais as crianças que eram do seu sangue. Deste corpo saiu a multidão que povoou duas aldeias, dizia, quando se queria dar ao respeito. Não a conhecera antes de as rugas lhe terem comido a pele, de os ossos terem entortado e de o tronco ter desaparecido entre o pescoço e as ancas. O cabelo deveria em tempos ter bulhado com o lenço preto da viuvez, deveria por fim ter-se resignado antes de cair, até se tornar parte do lenço e este parte dela, como se fora mais um braço, um fígado, um coração.

Hoje escrevia contos dentro das histórias da mãe das aldeias, algumas mais velhas do que a necrópole do monte que, um dia, um historiador do Porto veio fotografar ladeado por meia dúzia de funcionários camarários ansiosos por contabilizar a descoberta. Século VIII ou IX, talvez, disse das duas pedras onde se viam escavadas as formas de um homem e de uma mulher. Nada disse sobre os braços, os fígados e os corações.

domingo, 22 de maio de 2011

brigade de ménage à deux

A forma como se tratam os suspeitos nos EUA é revoltante e condenável, assim como o é a forma como a alegada vítima tem sido tratada em França, mas ler o filósofo francês Bernard Henry-Levy defender um tratamento digno para Dominique Strauss-Kahn, não por toda a gente o merecer, sobretudo na condição de presumível inocente, mas porque ele não é um “suspeito qualquer”, é uma coisa extraordinária. Julgava que essas ideias tinha já sido extintas. Mas é distracção minha.

J’en veux, ce matin, au juge américain qui, en le livrant à la foule des chasseurs d’images qui attendaient devant le commissariat de Harlem, a fait semblant de penser qu’il était un justiciable comme un autre.

Os Europeus são tão bons a dar palmadinhas nas suas próprias costas. Tudo o que inventam é justo, humano, democrático, emancipador e igualitário, a menos que seja exportado para outros lugares e venha a ser usado contra um dos nossos. Um dos que gostamos, claro, caso contrário façam o favor de estar à vontade.

A defesa que BHL pretendia fazer de DSK é um tiro nos pés. É muito triste quando nada mais se tem do que a defesa da parcialidade do sistema e teorias sobre a brigade de ménage de duas mulheres, que só tinha uma, para oferecer em defesa de um amigo.

domingo, 24 de abril de 2011

lisboa

Esqueço-me de como é bonita. As viagens são de contorno, imperativo de um destino que nunca passou por lá, excepto quando é necessário tratar de papelada entre fachadas imponentes que se esboroam como se disso dependesse a atracção turística. Não fosse a contradição da tinta dos carimbos "Aqui poderia viver gente" estampados na decadência quase poderíamos pensar que se conservam assim como se conservam ruínas antigas. Os meus filhos não se cansam de me lembrar como Lisboa é bonita, chamando-me a atenção para pormenores de fachadas, perguntando-me pela identidade das estátuas, as suas vozes sobrepondo-se à voz enfadonha do GPS. Toda a cidade está pachorrenta, cheia de uma paciência que me parece tão incomum enquanto aguarda o veredicto de uma troika. Nem as buzinas que os lisboetas parecem adorar são actos de agressão, antes meros avisos de presença. Estou aqui. Já te vi. E sorriem, acenam. Uma infinidade de gestos simpáticos. Ninguém poderá nunca desprezar um povo assim.

Há um fim de tarde para gastar sob um céu de cal e reparo com estranheza que está mais frio que no Norte. Os rapazes querem ver os Jerónimos e a Torre de Belém. Vão vocês que eu tenho muito frio e fico a observá-los enquanto vão tocar as pedras; para se certificarem, talvez, de que ainda nada se desvaneceu.

sábado, 16 de abril de 2011

jarros

Foram-se as camélias e regressaram os jarros e, como sempre, com a sua chegada lembro-me da Grace, uma escocesa que deixou as highlands para se vir enterrar entre colinas e serras minhotas. Portugal assentava-lhe como uma luva, dizia.


Grace gostava muito dos jarros que na Primavera desabrochavam por todos os cantos húmidos da aldeia, enchiam os altares das igrejas e as jarras de todas as casas. Impressionava-a não custarem nada, absolutamente nada pois nasciam onde lhes apetecia sem que ninguém os tivesse plantado, adubado, apaparicado. Na terra dela eram flores exóticas que custavam muito dinheiro e não tardou muito que o seu forte espírito de iniciativa a pusesse a sonhar com uma empresa de exportação de jarros para a Escócia. Os aldeões respondiam a todas as suas perguntas, divertidos com todo aquele interesse nos jarros, superior ao dos caracóis que lhes trepavam os caules. Não era a primeira forasteira que passava por lá. Antes dela houve um holandês barbudo e solitário que comprou um velho moinho em ruínas que ele próprio restaurou; um casal alemão de professores universitários com três filhos pequenos que cresceram entre cabras e ovelhas, violinos e pianos e outros apaixonados pela rugosidade dos rostos, pelas mãos calejadas na natureza e pela aspereza da vida simples que tudo arrancava da terra, vindos atrás de uma qualquer utopia à qual acabavam sempre por sucumbir. Mais tarde ou mais cedo iam-se todos embora, tão inesperadamente como tinham chegado.


Grace investigou, estudou, planeou e tudo recolheu sobre a criação de empresas em Portugal assim como sobre responsabilidades fiscais e, sobretudo, muito praguejou contra a burocracia kafkiana que caracterizava o país ainda não vai assim há tanto tempo. Mas os anos foram passando sobre uma Grace que se sentava no jardim nas noites primaveris à espera dos jarros e a empresa nunca foi criada. Quando o marido, aproveitando uma curta ausência sua, se suicidou com vinho do Porto e dióxido de carbono, enterrou-o no cemitério da aldeia, fechou a casa e partiu. Os vizinhos tiveram pena. Gostavam da Grace que, apesar de ser vegetariana, quis aprender com eles a matar os pica-no-chão e dava explicações de inglês às crianças da aldeia sem aceitar um tostão em troca. Também prestava primeiros socorros e diagnosticava maleitas pois Grace, antes de ser professora, tinha sido enfermeira.


Nunca mais regressou, mas todas as primaveras, por consideração por ela e porque no vaivém de forasteiros um tinha finalmente ficado, os aldeões enchem a campa do escocês com jarros.

(os jarros nas fotografias são do meu jardim e também eles nascem sem que ninguém os tenha mandado)

agências de rating e o abuso de poder

Poderá ser um gesto meramente simbólico, poderá levar a lado nenhum em termos práticos, mas isso nunca foi um bom argumento para calarmos a denúncia das injustiças e de abuso de poder. É essa denúncia que se faz na Petição Pública contra três agências de rating, que li e assinei.

As agências de notação financeira são entidades que avaliam os riscos financeiros, classificando os instrumentos financeiros de países, empresas ou bancos, atribuindo notações (rating) que indiciam, nomeadamente, o grau de risco de que os classificados não paguem atempadamente as suas dívidas. (...)
Quanto maior for o risco inerente a uma emissão de dívida, maior será o retorno exigido pelos investidores, ou seja, maiores serão os juros por eles impostos. Compreende-se assim a grande importância que revestem as classificações feitas por estas agências: elas servem de referência aos investidores, emissores e administradores públicos para as suas decisões de investimento e financiamento.
Sendo este o papel que reconhecidamente tem sido atribuído no mercado a estas agências, não pode permitir-se que ajam por forma a alterar o preço dos juros, direccionando o mercado para situações em que elas próprias ou os seus clientes tenham interesse e retirem benefícios.

Para mais, as três agências de notação financeira aqui denunciadas contam com 90% de participação no mercado das classificações creditícias, e o FMI reconhece-as como sendo as que maior influência têm a nível global. Por isso mesmo, o FMI tem alertado, como por exemplo na sua informação de 2010 sobre a “Estabilidade Financeira Mundial”, que “estas agências usam e abusam do poder que têm” e “ necessitam de uma supervisão mais estreita porque as suas actividades têm um impacto significativo nos custos de endividamento dos países, podendo afectar a sua estabilidade financeira”. Concluindo, considera o FMI que as decisões das agências podem alterar a estabilidade financeira dos mercados, alterando os preços do financiamento em termos que suscitam problemas jurídico-penais (em http://www.imf.org/external/pubs/ft/gfsr/2010/02/pdf/chap3.pdf).

A idêntica conclusão chegou a investigação realizada pelo Comittee on Homeland Security and Governmental Affairs do Senado dos Estados Unidos sobre o papel das agências de classificação de crédito centradas nas duas agências aqui denunciadas, Moody’s e Standard & Poor’s. (http://hsgac.senate.gov/public/_files/Finantial_Crisis/042310Exhibits.pdf). Precisamente pelos mesmos motivos, estão agora em curso, nos Estados Unidos da América, diversos processos penais, um no Tribunal Superior da Califórnia contra a MOODY’S e a FITCH, outro no Tribunal Distrital de Ohio contra a STANDARD & POOR’S e no Tribunal Superior de Connecticut contra as referidas três agências de notação financeira.

(...)

Excerto do texto da denúncia facultativa contra três agências de rating, que pode ser lido na íntegra e subscrito aqui.


quinta-feira, 7 de abril de 2011

ângulo

Há coisas para as quais não se fizeram palavras. Exprimimo-las com imagens, música, alegorias, citações e, às vezes, humor. “Não lembra ao diabo. Com uma gravata daquelas e preocupa-se com o lado do nariz que fica melhor?”, dizia a Prazeres arrancando gargalhadas da clientela, mesmo sem dizer palavrões.

Hoje o país descobriu que há ângulos melhores que outros para dar as más notícias e que eles são de extrema importância. Haverá um ângulo melhor para as receber? Se nos posicionarmos de certa forma em relação ao televisor…

sexta-feira, 1 de abril de 2011

interzona


espaço interzona
Rua Bernardino Machado, loja 40, Quinta da Maia
Coimbra, Portugal